Juan Luis Arsuaga

Codirector del equipo de investigación de Atapuerca y director científico del museo de la evolución humana. Nombrado recientemente presidente de la Fundación Gadea Ciencia con un objetivo: “Que la fundación se convierta en algo útil para la sociedad”

Nuestro speaker Juan Luis Arsuaga es uno de los divulgadores científicos más reputados de nuestro país, y considerado una de las personalidades más importantes a nivel mundial en su ámbito profesional.

A continuación compartimos un fragmento de una reciente entrevista publicada por el diario ‘El País’:

 

Pregunta. ¿Se imaginó en algún momento qué hallazgos podrían producirse en Atapuerca?

 

Respuesta. No se podía imaginar y, de hecho, cada año sorprende. Lo mejor que puede ocurrir en un proyecto científico es que te sorprenda. Si no lo hace es que ya ha agotado sus potenciales.

 

P. ¿Y qué es lo que más le ha sorprendido a lo largo de estos años?

 

R. El hallazgo de tantos fósiles humanos es obviamente lo más importante en mi trabajo, pero en estos años han ocurrido cosas en Atapuerca y en la ciencia, como los análisis genéticos, con los que nadie contaba y ni siquiera imaginaba. Ahora tenemos estudios de ADN de hace 400.000 años. Ha sido una sorpresa para todo el mundo. En Atapuerca lo más importante ha sido el gran número de hallazgos de restos humanos, que aparecen más que en ningún otro sitio, aún más que en el resto de sitios juntos.

 

P. ¿Por qué se eligió el yacimiento de Atapuerca?

 

R. Es una historia que se parece a cualquier otra en el mundo de la ciencia. Uno tantea diferentes posibilidades, explora líneas, vías, algunas parecen más interesantes y ahí se pone más esfuerzo, se progresa y se obtienen resultados. Entonces se invierte más. La historia de Atapuerca no es el resultado de una intuición genial. En realidad Atapuerca no empezó a dar resultados hasta el año 1992, cuando se hizo el primer gran hallazgo. Pero los comienzos fueron muy duros, como lo son para un astrónomo, un biólogo molecular o un botánico. Al principio es una rueda que gira muy despacio. La ciencia tiene un método común. No hay tanta diferencia entre estudiar terremotos y buscar fósiles. Consiste en explorar lo desconocido y nadie sabe cómo hacerlo.

 

P. A pesar de trabajar con lo desconocido, ¿piensan en lo que sí podrían descubrir?

 

R. No, pero excavamos donde ya sabemos lo que hay. Estos yacimientos son para obtener más de lo mismo. Y luego está lo desconocido. Hay mundos nuevos que son los fascinantes y los ya conocidos que todavía se pueden conocer mejor. En Atapuerca tenemos eso, los mundos ya conocidos y otros que no conocemos bien.

 

P. Pero luego hay hallazgos, como el de una mandíbula en Israel que reescriben lo que ya sabíamos…

(…)”

Si quieres leer la entrevista completa, te invitamos a visitar el siguiente enlace: https://elpais.com/elpais/2019/05/31/ciencia/1559293697_965411.html