del bosque

Del Bosque inicia una serie de tertulias con personalidades relevantes del mundo del deporte. En esta ocasión, es Toni Nadal el profesional invitado.

 

Compartimos un pequeño extracto de la charla entre ellos. Podéis disfrutar de la entrevista completa en el siguiente enlace del diario digital ‘El País’

https://elpais.com/deportes/2018/10/13/actualidad/1539448505_718299.html

 

“Los talleres de las antiguas rotativas de EL PAÍS, en Madrid, acogen el encuentro entre dos gigantes de los banquillos: el exseleccionador español de fútbol, Vicente del Bosque (Salamanca, 67 años), y el orfebre de uno de los grandes campeones de la historia del tenis, Toni Nadal (Manacor, 57 años). Tan distintos y tan iguales los dos, porque varían la expresión y la forma, pero no el fondo. La conversación, prolongada antes y después de que se active la grabadora, desprende respeto y admiración recíproca.

Vicente del Bosque. Por lo que he leído sobre ti, me da la sensación de que no somos muy diferentes, aunque luego hay matices. Creo que eres una persona austera, de esfuerzo, de trabajo. Sencillo. Has buscado siempre la simplicidad, que parece un asunto banal, pero yo le doy mucha importancia. Lo que nos diferencia es que tú has tenido un deporte individual y yo uno colectivo, y para el que lidera es muy distinto. Tú también liderabas un grupo de trabajo, pero al final el que jugaba era solo uno. Nosotros manejábamos a 25 tíos: solo juegan 11 y hay 14 que no juegan.

 

Toni Nadal. Pienso que tu trabajo es más difícil porque yo tuve la suerte de entrenar a un chico que, está feo decirlo porque es mi sobrino, es muy educado. Era fácil de llevar, era fácil de decirle las cosas. Yo tengo un hermano que fue futbolista y sé que en un vestuario hay problemas, y es más difícil. Tu talante le fue muy bien a la selección española y fue uno de los méritos.

 

D. B. No hay una receta única.

 

T. N. ¡Siempre lo digo! Cuando voy a dar charlas hablo sobre mi manera de entender las cosas, pero nunca pretendo ser dogmático. Yo digo: de esa manera a nosotros nos ha ido bien, pero hay gente que lo ha hecho de un modo totalmente diferente y seguramente les ha ido mejor que a nosotros. Tú has dicho una cosa que para mí es esencial, que es el tema de la exigencia. Es muy difícil triunfar en la vida si uno no es exigente. Después, creo que hay una cosa por la que somos parecidos. Recuerdo el gol de Iniesta en el Mundial de Sudáfrica, cuando te enfocaron, y tu cara era de normalidad.

 

D. B. Bueno, hice un gesto un poco exagerado…

 

T. N. ¡No hombre, no! Menos que eso no se puede hacer, porque yo, que no soy precisamente un superapasionado e intento desmitificar las cosas, recuerdo que en ese gol salté, pegué un grito y mis hijos se asustaron.

 

D. B. Hace poco me emocioné. No sé si viste el Mundial de ciclismo, con [Alejandro] Valverde, pero fue impresionante, como tantas otras tardes con Rafa. Te juro que se me saltaban las lágrimas al verle en el podio.

 

T. N. A mí también me pasa a veces.

 

D. B. Es impresionante cómo ese tío, con 38 años, ha podido ganar esa prueba. Una vida absolutamente entregada, dedicada a lo suyo, con un sacrificio enorme. Yo soy muy de ciclismo, ¿eh?

 

T. N. Has nombrado el sacrificio, y yo creo que el sacrificio es cuando uno hace lo que no le gusta, en todo caso. Una vez fui a dar una charla para el Real Madrid, para la universidad que ellos tienen, y Emilio Butragueño me preguntó lo mismo. Me habló sobre el sacrificio de Rafael, y yo le dije que no: ‘¡hombre, sacrificio, no! Rafael se ha esforzado en la vida, pero no creo que lo de él haya sido un sacrificio’. Rafael ha tenido siempre la suerte de hacer lo que le gusta. Recuerdo que hace unos años contaste una anécdota. Tú querías hacer una cosa y te vinieron Puyol, Xavi y no sé quién más, y te dijeron: ‘míster, yo creo que esto deberíamos hacerlo de un modo diferente’. Y tú dijiste: ‘pues perfecto, vamos a hacerlo diferente’. Yo se lo conté a Rafael y al equipo: ‘mirad lo de Del Bosque, que no solo aceptó que los jugadores quisieran hacer algo diferente de lo que él había expuesto, sino que, además, lo cuenta’.

 

D. B. Bueno, es que nosotros debemos saber escuchar.

 

T. N. Ya, pero mi hermano tuvo a según qué entrenador, que no voy a decir el nombre…

 

D. B. Pero no es un asunto de debilidad.

 

T. N. ¡Al revés! ¡De fortaleza!

 

D. B. Es muy importante que los jugadores crean que son ellos los que mandan, pero que se haga lo que tú quieres. Eso es lo más importante.

 

T. N. Decía Howard Gardner que lo importante para el que lidera es hacerle comprender al que tiene que hacer las cosas que debe hacer aquello que tú quieres. Y ahora te voy a hacer una pregunta: ¿Qué pensasteis cuando perdisteis el primer partido del Mundial 2010 contra Suiza?

 

D. B. Fue un momento muy doloroso, pero no podíamos cambiar en ese momento ni renunciar a aquello en lo que creíamos. Desde Barcelona nos decían que quitáramos a Xabi Alonso y desde Madrid nos decían que quitásemos a Busquets. Nos mantuvimos firmes y al final ganamos, pero también porque tuvimos mucha suerte.

 

T. N. Sí, siempre es necesaria. Yo, cuando veo repetido el partido de Rafael contra Federer en Wimbledon, en 2008, todavía veo alguna bola que hubiera podido cambiar el signo de la victoria. Todavía me pongo tenso.

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