Javier Solana es uno de los diplomáticos más destacados del mundo y una de las figuras políticas más importantes en el ámbito internacional por su papel vital en el desarrollo de las relaciones internacionales durante más de dos décadas. Javier Solana es presidente del Centro de Economía y Geopolítica Global de ESADE, donde se centra en la evolución de la sociedad global y el estudio de la economía global.
A continuación compartimos un fragmento del artículo publicado en El País en el que nuestro speaker comparte su visión sobre la situación que está viviendo Europa y cómo debemos trabajar para fortalecer la unión:
“Históricamente, el proyecto de integración europea se ha forjado golpe a golpe. La mayoría de tropiezos han devenido lecciones aprendidas.
Recordemos que, antes de la pandemia, la UE venía encadenando ya una serie de crisis calificadas de existenciales. Primero, la Gran Recesión y la crisis del euro. Más tarde, la crisis migratoria. Acto seguido, el Brexit. La UE no solo sobrevivió a esta década convulsa, sino que lo hizo como mejor sabe: profundizando en su integración. Así es como debe responder la UE a la crisis de la covid-19, en la que seguiremos inmersos un largo tiempo. El pasado año nos dejó indicios halagüeños a los que aferrarnos. Aunque las insuficiencias de la Unión han quedado patentes y su gestión ha sido muy mejorable, no es menos cierto que algunos importantes tabúes se han roto. Cuando se declaró la pandemia, pocos hubieran adivinado que la UE acordaría la emisión de deuda conjunta a gran escala, así como la transferencia de recursos a Estados miembros en forma de subsidios a fondo perdido.
La covid-19 ha puesto de manifiesto con crudeza la necesidad de crear más salvaguardas. Lo comprobamos a inicios de la pandemia, ante la escasez de material sanitario esencial y la brecha que se abrió en la solidaridad intraeuropea. También lo estamos experimentando ahora, ante las dificultades que atraviesa nuestro plan conjunto de vacunación, lastrado en parte por problemas de abastecimiento. Si bien podemos presumir de financiar con éxito el desarrollo de la vacuna Pfizer-BioNTech (la empresa alemana BioNTech, fundada por una pareja de origen turco, recibió cuantiosos fondos europeos), nos ha faltado asertividad en otras fases del proceso. Establecer una “Unión Europea de la salud” nos ayudará a corregir estos déficits y mitigar futuros riesgos. (…)”
Podéis leer el artículo completo en el siguiente enlace: https://elpais.com/opinion/2021-03-31/europa-mas-alla-de-la-resiliencia.html
