David Trueba

DIRECTOR, GUIONISTA Y ESCRITOR DE FAMA INTERNACIONAL.

Ganador de 6 premios Goya por “Vivir es fácil con los ojos cerrados”.

David Trueba director, guionista, conferencias, speaker

La mirada humanista que convirtió las historias cotidianas en referentes del cine y la literatura española.

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Hablar de David Trueba es hablar de uno de los grandes narradores contemporáneos de prestigio y reconocimiento internacional. Director, novelista, guionista, periodista y articulista, Trueba ha construido una trayectoria singular basada en la observación de la condición humana, la inteligencia emocional y una capacidad excepcional para transformar las experiencias ordinarias en relatos universales.

En 2025 recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de L’Orientale de Nápoles, la universidad europea más antigua especializada en Lenguas. Su discurso de agradecimiento, leído en la ceremonia de entrega de la distinción, se tituló La Mia Universitá.

David Trueba nace en Madrid. Siendo el menor de ocho hermanos, creció en un entorno popular madrileño marcado por la conversación, la curiosidad intelectual y la pasión por la cultura. Estudia Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y pronto comienza a trabajar en prensa, radio y televisión. Tras estudiar en el American Film Institute de Los Ángeles, continúa su carrera en España con el guión de Los peores años de nuestra vida (1994), uno de lo grandes éxitos del cine español bajo la dirección de Emilio Martínez-Lázaro.

 

Entre otros éxitos como guionista también destacan películas como Amo tu cama rica (1992), Two Much (1995), Perdita Durango (1997), La niña de tus ojos (1998), Vengo (2000) o el documental Balseros (2002), nominado al Oscar y del que también fue coproductor.

 

La buena vida (1996), fue su primera película como director. En el año 2000 dirigió Obra Maestra y en 2003, Soldados de Salamina, presentada en el Festival de Cannes. Su siguiente película como director, Bienvenido a casa (2006), recibió el premio al Mejor Director en el Festival de Málaga. Sin embargo, el gran punto de inflexión de su carrera llegó en 2013 con la película Vivir es fácil con los ojos cerrados. Inspirada en una historia real vinculada a John Lennon, la obra conquistó crítica y público. El filme se convirtió en uno de los grandes acontecimientos cinematográficos del año y obtuvo seis Premios Goya, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guion Original, consolidando definitivamente a David Trueba como una de las figuras esenciales del cine español contemporáneo.

Además, en 2015 David Trueba edita los Monólogos de Montaigne por Ramon Fontserè, donde se interpretan algunos de los ensayos del filósofo, cumbre del pensamiento humanista. Un año más tarde, dirige el documental Salir de casa, un retrato del cantante Francisco Nixon y en 2018 estrena Casi 40, película con la que obtuvo el Premio Especial del Jurado en el Festival de Málaga y la nominación a Mejor Comedia en los premios Feroz.

 

Asimismo, en 2024 presentó el largometraje, El hombre bueno, en el Festival de Málaga y en 2026 codirigió con Luis Alegre la película-conversación Mañana seré feliz sobre el escritor Manuel Vicent.

 

En 2024 estrenó en el teatro María Guerrero su primera obra teatral, Los guapos, escrita por él mismo y protagonizada por Anna Alarcón y Vito Sanz.

Como escritor, publica cinco novelas en la editorial Anagrama que han sido traducidas a más de diez idiomas: Abierto toda la noche (1995), Cuatro Amigos (1999), Saber Perder (2008) (Premio Nacional de la Crítica a la Mejor Novela), Blitz (2015) y Tierra de campos (2017). Además, en Anagrama firma también dos cuadernos breves: La tiranía sin tiranos (2018) y Ganarse la vida (2020).

Más allá del cine y la literatura, David Trueba ha mantenido siempre una intensa actividad periodística. Durante décadas ha publicado artículos de opinión y columnas en medios de referencia como El País, convirtiéndose en una de las voces más respetadas del panorama cultural español. Sus artículos se recogen en las antologías Artículos de ocasión (Xordica, 1998), Tragarse la lengua y otros artículos de ocasión (Ediciones B, 2003) y Érase una vez (Debate, 2013).

«Vivir con los ojos abiertos»

Periodismo: opinión y actualidad.

Dirección de Cine y Storytelling.

Tecnología y Séptimo Arte.

Una conversación con David Trueba...

Saber perder.

Sylvia cumple dieciséis años el día en que comienza esta novela. Para celebrarlo organiza una falsa fiesta que sólo tiene un invitado. Horas después sufrirá un accidente que significará su entrada en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, es un hombre separado que trata de tapar los agujeros que el fracaso laboral han causado en su rutina. Ariel Burano es un joven jugador de fútbol que deja Buenos Aires para fichar por un equipo español. La caja de los triunfos no parece difícil de abrir para su superdotada pierna izquierda y será cuestión de tiempo que el estadio coree su nombre. El anciano Leandro, en cambio, es precisamente tiempo lo que no tiene. Estos son los cuatro personajes principales de Saber perder. Con las relaciones entre ellos se trenza un apasionante relato de supervivientes, de poderosa pegada narrativa y rico en matices.

Una mirada inteligente, llena de humor y emoción, pero que reivindica, por encima de todo, la maravillosa aventura de vivir. Ésta es la tercera novela de David Trueba tras su irrupción con Abierto toda la noche, a la que Der Spiegel definió como «una orgía de carcajadas», y Cuatro amigos, un libro que vive un idilio continuado con los lectores desde que fue publicado en 1999. Un idilio que se redoblará, sin ninguna duda, con esta novela claramente ganadora.

Saber perder ha ganado el Premio de la Crítica, por unanimidad. Antes fue elegida por los críticos de El Cultural de El Mundo mejor libro del año 2008. En palabras de Ricardo Senabre, «Es una novela compleja y excelente. Un espléndido regalo para el lector».

Saber perder.

Blitz.

Blitz podría ser una tragicomedia romántica. Pero como ese género no existe, estamos invitados a ignorar las etiquetas y centrarnos de manera apasionada en la peripecia de los personajes. En especial de Beto, un joven arquitecto paisajista que llega a las costas de Múnich en medio de un naufragio vital y sentimental. Invitado a participar en un concurso que podría solucionar sus perspectivas de futuro, ha llegado acompañado por su novia. Pero, casi al instante, su estancia en Alemania se convertirá en una comedia humana. Bajo el destello de un relámpago, que es exactamente lo que significa la palabra blitz, tendrá que afrontar un cambio de vida y de ideales.

Llena de emotivas instantáneas del amor perdido, bajo una escritura afilada por el sentido del humor, los personajes parecen deslizarse dentro de un reloj de arena. Porque será la reflexión sobre el discurrir del tiempo lo que conduzca al protagonista hacia una mujer de otra edad, Helga, en un encuentro intergeneracional que es el corazón del relato. Pegado a los pensamientos de Beto, el lector no dejará de preguntarse a cada momento por lo que le espera en la página siguiente. ¿Y ahora qué?

La respuesta se esconde en esta narración destilada, la esperada nueva novela de David Trueba tras Saber perder, que se alzó con el Premio de la Crítica en 2008.

Blitz.

Cuatro amigos.

Detrás del desmadrado viaje de vacaciones de cuatro amigos veinteañeros se esconde una historia de amor. El protagonista, Solo, se sumerge en la juerga continua y el gamberrismo andante de sus inseparables compañeros tratando de huir del recuerdo de Bárbara, pero cada paso le acerca más a ella, a la que considera el amor de su vida. La exaltación de la libertad, de la juventud, de la adolescencia eterna no evita recordarles que todo se acaba, que tras las carcajadas asoman las frustraciones.

Cuatro amigos es el relato agridulce del final de una época, de una edad. Entre la pura comedia disparatada y el más desatado romanticismo, David Trueba, después de su celebrado debut Abierto toda la noche, desplegó todo su talento con esta novela vitalista y adictiva, que ha sido traducida a nueve idiomas.

Cuatro amigos.

Abierto toda la noche.

Como dijo Ambrose Bierce, «el hogar es el único local abierto toda la noche». Y en esta primera novela de David Trueba, el hogar pertenece a los Belitre, una familia tan numerosa como disparatada. Crónica de una educación sentimental, las personas que habitan este libro sólo escuchan la voz de su corazón, mientras que la razón guarda un impasible silencio. Y así, el lector seguirá a los Belitre en una sucesión imparable de situaciones de altísima comedia y negro melodrama, con Matías, un niño de doce años que sufre una misteriosa enfermedad mental, un abuelo que en medio de la demencia senil se entrega en cuerpo y alma a la poesía y la religión, y hasta una pareja de desamparados testigos de Jehová que encontrará su casa en la ternura de los Belitre.

Trueba ha recreado con fascinación una estampa de familia que discurre entre momentos mágicos de pura comedia, arrastrando al lector en un imparable deseo de saber más de estos personajes disparatados, divertidos y trágicos. En definitiva, el autor viene a ocupar un lugar muy poco frecuentado por la nueva literatura española.

Abierto toda la noche.

La tiranía sin tiranos.

Nunca el mundo ha experimentado tantos avances, nunca ha habido tanta esperanza de vida, solidaridad y ternura. Si nos sorprende el abandono que afecta a una parte de la población lo achacamos al tamaño ingestionable del planeta. Pero incluso las existencias más acomodadas se deterioran entre muestras de un individualismo creciente. Este libro se interroga sobre cuánto de todo esto responde a la inercia de los tiempos y cuánto satisface un diseño de negocio ajeno al interés colectivo.

La tiranía sin tiranos.

Ganarse la vida.

David Trueba evoca episodios de su infancia y adolescencia, a modo de retrato de la forja de un escritor, a los veinticinco años de la publicación de su debut Abierto toda la noche. Así, el lector tiene en sus manos la hermosa crónica de una educación emocional y profesional. La familia numerosa, el piso superpoblado, los días sin colegio, las primeras lecturas y películas, los primeros mitos, la catequesis fallida, la irrupción de la carne. Trueba captura una forma de aprender a estar en el mundo al mismo tiempo que muestra el tránsito entre jugar a escribir y vivir de escribir.

Ganarse la vida.