Nuestros speaker Juan Luis Arsuaga, Codirector del equipo de investigación de Atapuerca y Director científico del Museo de la Evolución Humana, dibuja un futuro en el que la tolerancia jugará un papel clave. Y en el que el reto climático no concierne solo a los científicos y pensadores como él.
Compartimos en este artículo un fragmento de la entrevista publicada en el diario ABC:
“Hablar del futuro con un paleontólogo puede parecer una paradoja. ¿O no?
Todo lo contrario. Somos los que más sabemos acerca del futuro. Cualquier cosa que pueda suceder tiene algún precedente.
¿Qué nos enseña nuestro pasado como especie de cómo será nuestro futuro?
Conocerlo el pasado es esencial para saber quiénes somos. No podemos abordar ningún problema sin esa información. En materia medioambiental, por ejemplo, todos los estudios y predicciones sobre el futuro del clima o la influencia de la actividad humana en el calentamiento global se basan en registros históricos o prehistóricos.
¿Y qué lecciones deberíamos haber aprendido ya?
Que el clima y la geografía han determinado la historia de la humanidad. Las vías de comunicación, el comercio, las conquistas militares, la demografía, las relaciones entre grupos… El determinismo de esas dos variables es enorme sobre todas las sociedades.
Antropológicamente, ¿cómo se explica la intervención humana en el cambio climático?
Hace 10.000 años, la actividad agrícola y ganadera empezó a modificar la piel verde la Tierra. Eso y el aumento exponencial de la población dio lugar a la destrucción progresiva de los ecosistemas. Y el calentamiento de la atmósfera es producto, sobre todo, de la industrialización.
