Teresa Viejo reflexiona sobre su trayectoria profesional y sobre los temas que hoy centran su trabajo: la curiosidad, el liderazgo, la diversidad y el desarrollo personal. Tras haber sido pionera en los medios de comunicación, dirigiendo espacios y publicaciones en un contexto donde la presencia femenina en puestos de responsabilidad era todavía excepcional, considera que muchos de los desafíos relacionados con la igualdad siguen vigentes.
Aunque reconoce que existen avances normativos, sostiene que aún persisten barreras culturales que dificultan el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo. Entre ellas señala los sesgos en la promoción profesional, la penalización asociada a la maternidad y la presión que soportan muchas mujeres en el entorno laboral.
En los últimos años, Viejo ha centrado gran parte de su actividad en investigar el papel de la curiosidad como motor de crecimiento. Defiende que esta capacidad favorece el aprendizaje continuo, el bienestar emocional, la adaptación al cambio y el desarrollo del potencial de las personas. Además, considera que puede contribuir a combatir problemas cada vez más presentes en la sociedad, como la soledad o la desconexión social.
Para Teresa Viejo, la curiosidad no es un rasgo reservado a unos pocos, sino una actitud que puede entrenarse a cualquier edad mediante pequeños cambios en los hábitos cotidianos. Una herramienta que ayuda a mantener una mente abierta, flexible y preparada para seguir evolucionando.