
El economista Gonzalo Bernardos descarta con rotundidad que España esté ante una nueva burbuja inmobiliaria. Lejos de anticipar una corrección del mercado, prevé que la demanda de vivienda seguirá creciendo con fuerza en los próximos años, impulsada por una combinación de factores económicos, financieros y sociales que se refuerzan entre sí.
El elemento más determinante, según Bernardos, es el encarecimiento continuado del alquiler, del que responsabiliza directamente al Gobierno por las políticas aplicadas en materia de vivienda. A medida que las rentas sigan subiendo, cada vez más personas dejarán de ver el arrendamiento como una opción viable y terminarán optando por la compra como única salida.
En paralelo, el economista anticipa un cambio significativo en la estrategia de la banca. Con márgenes más reducidos por cada euro prestado, las entidades tendrán incentivos para ampliar la concesión de crédito hipotecario. Sumado a la esperada bajada de los tipos de interés, esto podría traducirse en hipotecas fijas a 30 y 35 años por debajo del 2%, unas condiciones que facilitarían enormemente el acceso a la compra.
Bernardos también señala la creciente presencia de compradores extranjeros como un factor de presión sostenida sobre el mercado, un perfil que, en su opinión, seguirá ganando peso en España. Y, en un giro paradójico, afirma que los propios titulares sobre una posible burbuja están acelerando las decisiones de compra en lugar de frenarlas: cuanto más se habla de burbuja, más compra la gente.
Fuente: 20 Minutos