Francesc Miralles BCC Speakers pandemia

Los horarios condicionados por el toque de queda están modificando los hábitos sociales, pero según la cronobiología son una ventaja para la salud.

 

Compartimos un fragmento del nuevo artículo publicado por nuestro speaker Francesc Miralles en El País:

 

«De aquí al fin del toque de queda es posible que lo vivamos más de una vez. Nos invitan por la noche a casa de alguien. Nuestro habitual horario para cenar es sustituido por el europeo, y no porque nos hayamos vuelto más civilizados. No hay otra forma de poder pasar un par de horas en la mesa antes de tener que salir escopeteado para llegar a casa antes del límite. En caso de que el anfitrión se muestre muy hablador, puede que salgamos con el tiempo justo y totalmente estresados, como Cenicienta cuando pierde su zapato bajando las escaleras en estado de pánico.

 

Sin embargo, esta nueva forma de compartir el ocio nocturno, condicionada por lo que podríamos llamar el factor Cenicienta, no solo es estresante en los cierres. De hecho, la cuenta atrás empieza desde el mismo momento que acudimos a la cita, limitados por el tiempo como la heroína popularizada por Disney. El encuentro está presidido por una sensación de urgencia y de falta de tiempo que nos impide relajarnos. Quizá sería mejor quedarnos en casa, como recomiendan las autoridades sanitarias, limitando al máximo la interacción social. Sin embargo, hay que tener cierto espíritu monástico para no salir una sola noche hasta el fin del estado de alarma. (…)»

Puedes leer el artículo completo en el siguiente enlace: https://elpais.com/elpais/2020/11/13/eps/1605278465_161149.html