Juan Martínez-Barea es un reconocido experto internacional en innovación, tecnologías disruptivas y futuro, imparte conferencias por todo el mundo para decenas de empresas líderes mundiales.
En su conferencia «El Mundo que Viene», Juan Martínez-Barea propone un camino para que todos podamos potenciar el talento que llevamos dentro y transformarnos en los nuevos líderes mundiales para construir el mejor momento de la Historia de la Humanidad. Asimismo, analiza cómo es el mundo que vendrá y cómo las empresas podrán competir en un entorno tan tecnológico e hiper-competitivo.
Compartimos un fragmento del nuevo artículo publicado en El País, en el que el speaker comparte un adelanto de avances en biotecnología que podrían marcar un antes y un después en enfermedades como el cáncer:
«Sus palabras embelesan. Habla de drones sobrevolando los campos agrícolas en busca de datos, de la lucha digital entre las grandes potencias del mundo y de la inteligencia artificial que estará en las escuelas. Pero lo que más cautiva del fundador de Universal DX, Juan Martínez-Barea, es su pasión por la aplicación tecnológica a sistemas biológicos. “Cuanto más sé de biotecnología, más me maravilla nuestro ADN”, comenta el autor de El mundo que viene. No es casualidad que sea su tema favorito. Su startup se ha dedicado en los últimos seis años al estudio de las moléculas más pequeñas que circulan por nuestra sangre y que cambian cuando comienza a desencadenarse un cáncer.
El objetivo es detectar la enfermedad de forma muy temprana a través de un test. Para lograrlo utilizan el análisis masivo de datos. El avance es el resultado de años de trabajo. El sector sanitario lleva un tiempo en lo alto de la ola digital, y ha permitido desarrollar nuevos tratamientos y medicamentos a una velocidad sin precedentes, como la nueva vacuna contra la pandemia. “Incluso se habla de la impresión de órganos”, indica en una conversación con los especialistas de SAS, la firma de software de analítica avanzada e inteligencia artificial. Ese el liderazgo tecnológico en la medicina, y en otras industrias, está fuera de Europa. Estados Unidos y China llevan la batuta, mientras que el Viejo Continente es un simple espectador.
