Pilar Jericó

Colaboradora habitual de El País, Expansión, RNE y TVE, está considerada como influencer por sus publicaciones en redes sociales. Como escritora, Pilar Jericó cuenta con más de 350.000 ejemplares vendidos y sus títulos han sido traducidos a seis idiomas, entre los que destacan: “No Miedo”, “La Nueva Gestión del Talento”, “¿Y si realmente pudieras?”, “Héroes Cotidianos” o “Poderosamente Frágiles”. Ha sido bestseller en España durante más de 14 semanas consecutivas, así como en Colombia y en Argentina, entre otros países. Ha sido reconocida como una de las mejores conferenciantes españolas y ha impartido más de 500 conferencias en 13 países desde 2001.

Compartimos a continuación un fragmento de uno de sus nuevos artículos:

“Los jefes no siempre dejan hacer. Es más, incluso existen jefes que son auténticos cuellos de botella por su dificultad para delegar. Sabemos que nadie nace siendo líder, que es un proceso de aprendizaje, que requiere tiempo, herramientas y ejemplos en los que inspirarse. Durante ese camino hace falta conocerse a uno mismo, aprender a confiar y superar los propios miedos. Sin embargo, hay quien confunde el proceso de delegar. Existen jefes que más que delegar, abdican. O dicho de una manera técnica, son los jefes que caen en el estilo laissez-faire o dejar hacer (como siempre, queda más técnico en otros idiomas).

 

Pues bien, este estilo tiene sus ventajas, sobre todo cuando los equipos que se dirigen tienen experiencia y madurez. Sin embargo, como se ha demostrado en recientes investigaciones, es un estilo poco adecuado para innovar y, lo que es curioso, es poco recomendable para aprender del error. Los jefes que dejan hacer en exceso no ayudan a que sus equipos aprovechen las equivocaciones como herramientas de aprendizaje. Actúan como un freno, al igual que los estilos autoritarios.

 

En una investigación publicada en 2018, se analizaron la capacidad de aprender del error  en 554 empleados en Europa, Estados Unidos y China y su relación con el estilo de liderazgo percibido. Para ello, se clasificaron los posibles estilos de dirección en cuatro:

 

Transformacional: “mi jefe habla con optimismo del futuro”

Transaccional: “mi jefe expresa satisfacción cuando se cumplen las expectativas”

Laissez-faire: “mi jefe está ausente cuando lo necesito”

Autoritario: “mi jefe me reprende cuando mi rendimiento no está a la altura”.

Pues bien, como era de esperar, el mejor estilo de liderazgo para fomentar la innovación y aprender del error era el transformacional, es decir, el que ilusiona y ayuda a sacar lo mejor de las personas. Y el peor, el autoritario. Hasta aquí, previsible, ¿verdad? Sin embargo, la sorpresa vino cuando se descubrió que el estilo laissez-faire o dejo hacer (o “paso”, en lenguaje de estar por casa), era igual de pernicioso que el autoritario o incluso, resultaba peor en determinados entornos culturales. ¿Motivo? Parece que la ausencia de motivación de los líderes daña la voluntad de los empleados a hablar o a aprender de los errores.  (…)”

Puedes leer el artículo completo en el siguiente enlace: https://www.pilarjerico.com/los-jefes-que-no-delegan-sino-que-abdican/