pilar jerico

Nuestra speaker Pilar Jericó es pionera internacional en el análisis del talento y el impacto del miedo en las organizaciones y en las personas.

 

A continuación compartimos un fragmento de un nuevo artículo que ha publicado en el que relaciona lo sucedido en la Gala de los Óscar con Will Smith y el funcionamiento del cerebro humano:

 

«Nuestro cerebro está preparado para la supervivencia y ciertos automatismos se despiertan a pesar de las circunstancias.

Está claro que tanto Will Smith como Chris Rock estuvieron tremendamente desafortunados. Hay bromas que hieren demasiado (además, parece que llovía sobre mojado). Y hay reacciones que se exceden y máximo en determinados momentos. Pero así somos las personas. Tenemos nuestro cerebro preparado para la supervivencia y ciertos automatismos se despiertan a pesar del contexto en el que estamos. Dudo mucho que hubiera habido mucha conversación entre la esposa de Will Smith y él, no hubo tiempo para ello. Es, por tanto, un ejemplo poderoso del muelle que todos llevamos dentro y que se puede despertar en los momentos más inesperados. Es un instinto, en el que la amígdala, guardiana de nuestras emociones, se inflama ante algo, una palabra, un gesto, y toma el control del cerebro. No se razona. El neocórtex queda secuestrado y solo ataca, se congela o huye. En este caso, Will Smith atacó frente a los ojos de millones de personas.

 

Los motivos hay que buscarlos en la nuestra evolución: tiene el objetivo de defendernos o defender a los nuestros, o como Smith verbalizó cuando recogió la estatuilla en referencia cruzada de la película y de lo ocurrido, para proteger a la familia.

 

Aquello que vimos todos es un ejemplo de lo que nos puede ocurrir a cualquiera de nosotros en otros contextos, con otras respuestas y en momentos de tensión y con heridas profundas que se activan de repente ante algo. En sí, es un acto ridículo, que despierta después la vergüenza (otra emoción innata) y que debió sentir Smith minutos después, cuando la amígdala se desinflama y la sangre llega con más fluidez al neocórtex. Así son nuestros instintos primarios. Ahora, ya con el tiempo y la frialdad, toca reparar el error por ambas partes, porque esto es lo que nos diferencia de otros animales: la posibilidad de reflexionar sobre nuestros errores, de sanar heridas para que no sean coladero de respuestas incontroladas y de aprender a controlar a la loca del cerebro, nuestra vieja y necesaria amígdala. (…)»

Lee la entrada completa en este enlace: https://www.pilarjerico.com/will-smith-y-lo-que-nos-ensena-de-nuestro-cerebro/